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Articulo4

Source: https://lamenteesmaravillosa.com/las-cosas-buenas-les-llegan-a-aquellos-que-saben-esperar/

Las cosas buenas les llegan a aquellos que saben esperar

Paciencia, otra vez esa palabra. El que espera, desespera y se confunde. Sobre todo cuando nos topamos con la incertidumbre de no saber cuándo va a llegar lo que anhelamos.

No te canses de esperar. La recompensa espera que tengas paciencia.

Sin embargo, la paciencia es algo más que la espera, es la expectativa calmada, es una especie de pausa en nuestro anhelo. La paciencia no nos adormece, se impone a la angustia y nos despierta.

La paciencia es amarga pero sus frutos son dulces

Nos cuesta entenderlo pero la paciencia no es cargar y aguantar hasta no poder más y explotar. Ella es un arte, un arte que se hace responsable de liberarnos de las cargas emocionales innecesarias para mantener nuestro estado de paz.

Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza

Las filosofías orientales nos hablan del don de la paciencia como si fuese una fuerza que nuestra mente emplea para decirle al resto del cuerpo que todo llegará.

Y es que las cosas más bellas del mundo requieren de paciencia para recubrirse de un halo de entusiasmo e ilusión. Un amor complicado, una persona casi inaccesible, una preparación física, una oposición; en definitiva, cualquier meta y cualquier logro que nos planteemos.

El que espera y no desespera encuentra lo inesperado

Frecuentemente, creemos que la vida nos dice “No”, cuando en realidad solo nos está diciendo “espera”. Nos impacientamos y, como consecuencia, nuestro nerviosismo nos hace cometer errores.

A veces sentimos que nos cansamos, que nuestros amigos, nuestra pareja o nuestras expectativas nos exasperan, que no llega nada de lo que pretendemos crear y que la vida no está hecha para nosotros.

La paciencia, una reina destronada por la velocidad

El secreto de la paciencia es recordar que el dolor es temporal y la recompensa es eterna.

El que aguanta, gana. Sin embargo, a juzgar por el interés que le ponemos a cultivar y a trabajar este don, la paciencia es una reina destronada. Se nos enseña a ser los primeros en todo, a ganar a los que tenemos al lado, a correr… Y ya está.

Si te tomas las cosas con paciencia, no vales, te dejan fuera de juego. Sin embargo, lo cierto es que cualquier éxito requiere tiempo y paciencia, y esos son los únicos instrumentos que nos garantizan alcanzar una destreza.

Articulo5

Trabajar la paciencia para conocerse a uno mismo

Comprenderse a uno mismo requiere paciencia, tolerancia en el darse cuenta; el Yo es un libro de muchos capítulos que no puede leerse en un solo día. Sin embargo, cuando empieces a leerlo, debes leer cada palabra, cada frase y cada párrafo, porque en ellos hay indicios de la totalidad. El principio es en sí mismo el final. Si sabes leer, podrás encontrar la suprema sabiduría.
Jiddu Krishnamurti

Los grandes sabios son personas calmadas, pacientes y seguras de sí mismas. Eso nos da la pista de que ser pacientes nos ayudará a contemplar el mundo con mayor entendimiento y sensatez.

Cuando no trabajamos en el don de la paciencia, nos comportamos de manera impulsiva e irreflexiva, creando o agravando nuestros problemas y dejando escapar multitud de oportunidades.

En realidad, para cultivar tu paciencia necesitas más bien poco pero, sobre todo, son claves que están al alcance de tu mano. Te las comentamos brevemente…

1. Respira

Respirar profundamente siempre es un buen recurso, pues nos ayuda a reflexionar. Cuando nos tomamos unos segundos para respirar estamos, de alguna forma, ofreciendo una pausa a nuestro diálogo interno.

2. Descubre por qué tienes tanta prisa

Reflexiona sobre las razones que te están impacientando. Si exageras, reorganiza tus prioridades. Pensar sobre ello e incluso escribirlo te ayudará a calmarte.

3. Identifica lo que habitualmente te genera impaciencia

Pueden ser otras personas, situaciones estresantes o tú mismo. Sin embargo, el simple hecho de ser consciente de esto te ayudará a disminuir la ansiedad.

4. ¿Tu paciencia es útil o está justificada?

Responderte de manera sincera a esta pregunta fomentará la calma. Busca los patrones y considera sin miedo la posibilidad de dejar ir lo que no te está haciendo bien.

5. Tómate tu tiempo y espera lo inesperado

Tienes que entender que podemos hacer miles de planes pero las cosas no siempre salen como lo deseamos. Acepta que la vida gira y nos da cientos de vueltas hasta acabar donde deseamos. Sé realista en tus expectativas y comprende a los demás.

6. No tengas miedo de cambiar y no te olvides de ensayar

La práctica hace al maestro. Desarrollar la paciencia implica dejar atrás malos hábitos con los que llevamos conviviendo mucho tiempo. Así que, como cualquier aprendizaje, cultivar este don requiere templanza.

 


Articulo3

IMAGE: Getty Images

9 Things Mentally Tough People Always Do

Talent is important, but success is also based on persistence, focus, and standing fast in the face of criticism. Fortunately, mental toughness is something you can develop.

Let’s get this out of the way: Mental toughness is not a quality you either do or don’t have.

Sure, some people may have greater self-discipline than you possess. Some people may be better at resisting temptation than you are. But that’s probably not because they were born with some certain special something inside of them–instead, they’ve found ways to develop mental toughness and use it when it really matters.

They’re mentally strong because they’ve learned how to be–and you can too.

Here’s how:

1. Always assume you are in complete control.

There’s a quote often credited to Ignatius: “Pray as if God will take care of all; act as if all is up to you.” (It’s a very cool quote.)

The same premise applies to luck. Many people feel luck has a lot to do with success or failure. If they succeed, luck favored them, and if they fail, luck was against them.

Most successful people do feel good luck played some role in their success. But they don’t wait for good luck, or worry about bad luck. They act as if success or failure is totally within their control.

If they succeed, they caused it. If they fail, they caused it.

By not wasting mental energy worrying about what might happen to you, you can put all your effort into making things happen. (And then, if you get lucky, hey, you’re even better off.)

You can’t control what luck does for you, but you can definitely control what you do for yourself.

2. Make a lot fewer choices.

We all have a finite store of mental energy for exercising self-control.

The more choices we make during the day, the harder each one is on our brain–and the more we start to look for shortcuts. (When you’re tired, you’re a lot more likely to say, “Oh, the heck with it.”)

Then we get impulsive. Then we get reckless. Then we make decisions we know we shouldn’t make, but we just can’t seem help ourselves.

In fact, we can’t help ourselves: We’ve run out of the mental energy we need to make smart choices.

That’s why the fewer choices we have to make, the smarter choices we can make when we do need to make a decision.

Say you want to drink more water and less soda. Easy: Keep three water bottles on your desk at all times. Then you won’t need to go to the refrigerator and make a choice.

Or say you struggle to keep from constantly checking your email. Easy: Turn off all your alerts. Or shut down your email and open it only once an hour. Or take your mail program off your desktop and keep it on a laptop across the room. Make it hard to check, because then you’re more likely not to.

Or say you want to make fewer impulse purchases. Easy: Keep your credit card in a drawer. Then you can’t make an impulse buy. Or require two sign-offs for all purchases over a certain amount, because you will have to run those decisions by someone else (which probably means you’ll think twice and won’t even bother).

Choices are the enemy of mental toughness. So are ease and convenience. Think of decisions that require you to be mentally strong, and then take willpower totally out of the equation.

3. Put aside things you have no ability to impact.

Mental strength is like muscle strength–no one has an unlimited supply. So why waste your power on things you can’t control?

For some people, it’s politics. For others, it’s family. For others, it’s global warming. Whatever it is, you care, and you want others to care.

Fine. Do what you can do: Vote. Lend a listening ear. Recycle, and reduce your carbon footprint. Do what you can do. Be your own change–but don’t try to make everyone else change.

(They won’t.)

4. See the past as valuable training and nothing more.

The past is valuable. Learn from your mistakes. Learn from the mistakes of others.

Then let it go.

Easier said than done? It depends on your perspective. When something bad happens to you, see it as an opportunity to learn something you didn’t know. When another person makes a mistake, don’t just learn from it–see it as an opportunity to be kind, forgiving, and understanding.

The past is just training; it doesn’t define you. Think about what went wrong but only in terms of how you will make sure that next time, you and the people around you will know how to make sure it goes right.

5. Actively celebrate the success of others.

Many people–I guarantee you know at least a few–see success as a zero-sum game. To them, there’s only so much to go around, so if someone else shines, they think that diminishes the light from their star.

Resentment sucks up a massive amount of mental energy–energy better applied elsewhere.

When a friend does something awesome, that doesn’t preclude you from doing something awesome. In fact, where success is concerned, birds of a feather tend to flock together–so draw your successful friends even closer.

Don’t resent awesomeness. Create and celebrate awesomeness, wherever you find it, and in time you’ll find even more of it in yourself.

6. Never allow yourself to complain. Or criticize.

Your words have power, especially over you. Whining about your problems always makes you feel worse, not better.

So if something is wrong, don’t waste time complaining. Put that mental energy into making the situation better. (Unless you want to whine about it forever, eventually you’ll have to make it better.)

So why waste time? Fix it now. Don’t talk about what’s wrong. Talk about how you’ll make things better, even if that conversation is only with yourself.

And do the same with your friends or colleagues. Don’t just serve as a shoulder they can cry on. Friends don’t let friends whine; friends help friends make their lives better.

7. Don’t try to impress others; impress yourself instead.

No one likes you for your clothes, your car, your possessions, your title, or your accomplishments. Those are all things. People may like your things–but that doesn’t mean they like you.

(Sure, superficially they might seem to like you, but what’s superficial is also insubstantial, and a relationship not based on substance is not a real relationship.)

Genuine relationships make you happier, and you’ll only form genuine relationships when you stop trying to impress and start trying to just be yourself.

And you’ll have a lot more mental energy to spend on the people who really do matter in your life.

8. Consistently review your long-term goals.

Say you want to build a bigger company; when you’re mentally tired, it’s easy to rationalize that you’ll do your best tomorrow, not today. Say you want to lose weight; when you’re mentally tired, it’s easy to rationalize that you’ll start changing your eating and exercise habits tomorrow, not today. Say you want to better engage with your employees; when you’re mentally tired, it’s easy to rationalize that you really need to work on some report today; tomorrow you’ll worry about your employees.

Mental fatigue makes us take the easy way out–even though the easy way takes us the wrong way. That’s why it’s so important to maintain tangible reminders to pull you back from the impulse brink.

A friend has a copy of his bank note taped to his computer monitor as a constant reminder of an obligation he must meet. Another keeps a photo of himself on his refrigerator taken when he weighed 250 pounds so he’s constantly reminded of the person he never wants to be again. Katheryn Winnick, the star of Vikings, keeps a list of goals on her computer desktop so she’s forced to look at them every day. (She’s also hosted a vision board party, one of the cooler ideas I’ve heard in a while.)

Think of moments when you are most likely to give in to impulses that take you further away from your long-term goals. Then use tangible reminders of those long-term goals to interrupt the impulse and keep you on track.

9. Count your blessings.

Take a second every night before you turn out the light and, in that moment, quit worrying about what you don’t have. Quit worrying about what others have that you don’t.

Think about what you do have. You have a lot to be thankful for. Feels pretty good, doesn’t it?

Feeling better about yourself is the best way of all to recharge your mental batteries.

Source: http://www.inc.com/jeff-haden/tenacious-persistent-and-successful-9-things-mentally-tough-people-always-do.html


I loved this article, so I decided to share it with you.
Hoper you enjoy it as much as I did.

Guitarra

Source: http://www.lifehack.org/310690/taking-these-10-hobbies-will-make-you-smarter 

There is a general perception that we can’t do much to enhance our intelligence. It’s almost always believed that whether you’re smart or not is determined right at birth and you can’t do anything about it.

However, these are all misconceptions. While some people have conditions that prevent them from being able to increase their intelligence level, for most people, there are plenty of things that can be done to make them smarter.

Hobbies are integral parts of our lives, and once developed, we find ourselves immersed in them on a regular basis. Hobbies are fun and invigorating- and they can also have a great influence on our intelligence.

Below are 10 hobbies that will help to make you smarter- all backed up by scientific studies and experiments:

1. Play a musical instrument.

Confucius said a long time ago, “Music produces a kind of pleasure which human nature cannot do without”. Music stimulates your brain, and this has been proven by research as well.

Music has the power to invoke complex emotions and psychological states. Various researchers have shown that both listening to music and playing a musical instrument increases memory capacity.

Playing a musical instrument also teaches you patience and perseverance for it takes time and effort to learn to play a musical instrument. It also sharpens your concentration.

2. Read voraciously.

Reading goes a long way towards increasing your intelligence level- this is further the case if you read voraciously across many different topics, from fiction and biographies, to anthologies.

Reading reduces stress, helps you to experience multiple emotions, and teaches you a lot about many subjects. All these factors help you to feel better about yourself; being at peace with yourself is one of the most important foundations for positive wellbeing.

Reading is very important for enhancing your knowledge on a subject, preparing for all sorts of situations and being more productive in how you go about achieving your goals.

3. Meditate regularly.

The foremost benefit of meditation is to help you focus on yourself and to get you to know your true self. Being engrossed in meditation helps individuals transcend to a higher state of being.

Meditation helps to reduce stress levels and gets rid of all sorts of worries. With a calm and composed state of mind obtained through meditation, you can learn, think and plan things in a much more effective way.

Regular meditation helps you to have full control over yourself. Being aware of distractions and effective methods of self-control are of the utmost significance when working to improve your intelligence.

4. Work out your brain.

Just as you need to work out regularly to keep your body fit, you also need to work out your brain to keep it in good shape. Regularly challenging the brain to do new things enhances its abilities and helps to keep you sharp.

You can work out your brain in plenty of ways such as through: sudoku, puzzles, board games, and riddles. All these activities help the brain to continue forming new connections. Through such activities you also learn to respond to situations in creative ways, develop the ability to see things from a lot of different perspectives and become significantly more productive.

5. Exercise often.

A healthy body helps to ensure that you have a healthy brain. After all, your brain is like another muscle in your body. Exercising regularly keeps your brain and body functioning as they are supposed to. It reduces tension and helps you to sleep better.

Doctors agree that better blood circulation to the brain means increased brain function. Various studies on mice and humans have shown that cardiovascular exercise can create new brain cells, and thus improve overall brain performance.

6. Learn a new language.

Learning a new language may not always be an easy task but it definitely has numerous advantages-making you smarter, being one of them.

The process of learning a new language involves tasks such as analyzing grammatical structures and learning new words, which enhances your intelligence and brain health.

It has also been proven through various experiments that people with high levels of verbal-linguistic intelligence are great at planning, decision-making and problem-solving.

7. Write your feelings down.

There are tons of benefits that you can receive from writing, including increasing your overall level of intelligence.

Writing improves your linguistic abilities, of course. But it also helps you to develop such skills as focus, creativity, imagination, and comprehension.

Writers are often considered as having very high levels of intelligence. You can write in different ways. You can write things with your hand or you can create your own blog. Whatever you do, you are giving words to the images in your mind; learning to express yourself clearly is a great way to boost your intelligence.

8. Travel to new places.

Travelling is not just a way to kill your boredom- there’s lot more to it than that. Travelling can really boost your intelligence.

The physical and mental workouts involved with travelling, rid your mind of stress. As you become stress-free, you are more able to focus on tasks, observations, and deepening your understanding of subjects.

Every new place you travel to offers new things to learn. You encounter diverse people, food, culture, lifestyle and society while travelling, which puts you in touch with ideas you might never have thought of previously.

9. Cook different kinds of meals.

Many of us feel that cooking is a mere waste of time and it’s something we very much want to avoid.

But instead of whining, you should feel happy when you have the opportunity to cook. Regular cooks, particularly the ones who try out a variety of meals, have high levels of creativity. They are committed to quality, aren’t afraid to try things out and they pay great attention to details.

Whenever you cook something, you are learning to multitask, measure with precision and make quick decisions. With all of these skills you’re acquiring, you’re becoming smarter too.

10. Participate in sports actively.

Participating regularly in sports activities doesn’t only exercise the muscles but also does the same for the brain. Playing sports regularly makes the brain more flexible and improves overall brain health.

Sports have added benefits too. Watching sports has been linked with increased brain function, and through exercising you work out your muscles. Involvement in sport also enhances responsiveness, coordination, capabilities, and confidence.

Top athletes are known for their special form of intelligence. It doesn’t matter whether you play football, basketball or cricket. Consider being regularly involved in some form of sport to boost your brain’s performance.

 


This is just amaizing love it! So true… We might all follow:

Five Ways to Find Your Future.

The past is the future for most of us.

We cling to misguided notions that persistence, endurance, and more of the same will result in a new future. It won’t.

99% of the conversations I have about the future are actually about the past. People try to create a future by cling to or modifying the past.

Frequently, the future is turning back to distant “glory days.” It’s futile.

Memories without dreams are anchors.

The future is made by those who face forward, not backward. Stand on your glory days, don’t repeat them.

Finding your future:

  1. Stop defining yourself by past methods, accomplishments, and behaviors. In a turbulent world, methods that are moral imperatives destroy the future.
  2. Your future is about people not projects or accomplishments. Current relationships tend to maintain stability; new relationships disrupt. Treasure both.
  3. Get into social media; meet people succeeding where you want to succeed. (Becky Robinson thinks it can be done 12 minutes at a time)
  4. Face timidity with small steps. 70% certainty is enough.
  5. Systematically build your new future alongside your old present. Once your future is strong enough, fully embrace it.

Point of stability:

Focus on your values. Creating a new future is disruptive and disorienting. Determine three or four guiding ideals. Without them, you’re adrift.

Values guide-as-you-go without determining destinations.

Questions:

  1. Who do you want to be?
  2. What is your current legacy? What do you wish it was?
  3. How can you step toward your preferred future, today?
  4. How are you most useful to others?
  5. What will you let go?
  6. How must you develop?

Challenge:

While creating your new future you’ll be tempted to blame others for your disappointing present. That thinking destroys your future. Stop blaming others for the choices you’ve made. Your future begins when you own it.

How can leaders take steps to create the future?

 


Me encontré con éste artículo mientras navegaba por Internet, simplemente me encantó la reflexión que hace, creo que todos alguna vez hemos confundido “Amor” con “Enamoramiento”, el enamoramiento es temporal y son nuestras propias virtudes las cuales vemos reflejadas en la otra persona que nos causan esa atracción, sin embargo dura poco tiempo y al final lo que permanence para la pareja/relación, son: el compromiso mutuo, los detalles, la ternura, la comprensión, el compañerismo.

Dónde no se le puede dar cabida al egoismo puesto que amar es compartir, es ver por el binestar de la otra persona, ¿qué sucede cuando nos damos cuenta de no ser correspondidos en la misma forma? Se puede tener una atracción o tension sexual con muchas diferentes personas, sentir esa atracción física casi electrizante y paralizante, un deseo incontrollable de querer estar con ella, un beso, una caricia, un instante… Pero solo queda en eso, no existe conexión más allá de lo físico, no existe una trascendencia. En cambio encontrar una persona con quien podamos no solo tener una atracción física, sino también una conexión mental y espiritual hace toda la diferencia.

Siempre he dicho, que el “AMOR” está en los pequeños detalles del día a día, en romper la monotonía que después del paso de los años se convierte en hastío. Esos pequeños detalles hacen la diferencia entre permanecer o cambiar y romper.

“El amor es un sentimiento que se construye de forma dedicada, paciente y con mucho esfuerzo”

Saber te hace libre..SOPLOS DE VIDA

 

El amor es un sentimiento que se construye de forma dedicada, paciente y con mucho esfuerzo. A primera vista no puede darse ninguna de estas condiciones.

A primera vista podemos emocionarnos y sentirnos atraídas, pero el amor va mucho más allá de eso. Eso puede ser parte proceso del enamoramiento, pero amor no es. El amor a primera vista no existe

Todas soñamos con un hombre que nos ame, que nos consienta, cuide y siempre esté pensando en nosotras… Un ser que nos llene de esperanza, que respete nuestros espacios y nos tome de la mano para soñar juntos con un futuro lleno de amor, en el que podamos reconocernos mutuamente en los ojos.

Pero si esto es lo que soñamos, si este es nuestro anhelo… ¿Cómo es que cambiamos tan fácil de pensamiento?

Mirémoslo de esta forma:

Reconocemos que el amor es un sentimiento sublime, pero a la…

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1. Una mente abierta que plenamente acepta los cambios de la vida.

No eres la misma persona que fuiste un año atrás, ni un mes, ni una semana atrás. Siempre estás creciendo. Las experiencias no se detienen. Así es la vida.

Algunas veces hay cosas en nuestras vidas que no están destinadas a quedarse. A veces los cambios que no queremos son los cambios que necesitamos para crecer. Crecer y cambiar puede ser doloroso, pero nada en la vida es tan doloroso como permanecer atrapado donde no perteneces. La conclusión es que no puedes alcanzar nada nuevo si te aferras a tu ayer. Puede que creas que aguantar te hace fuerte, pero a menudo, lo que te hace fuerte es dejar ir y empezar de nuevo en el presente.

2. Un camino y propósito significativo.

Si tu vida va a significar algo, tienes que vivirla por tu cuenta. Tienes que elegir el camino que sientas que es el correcto PARA TI, no el que se vea correcto para los demás. Siempre es mejor estar en la parte inferior de la escalera que quieres subir, que en la parte superior de la que no quieres. Así que no esperes hasta estar en la mitad de la escalera equivocada para escuchar a tu intuición. Cada mañana, pregúntate qué es lo que realmente te importa, y luego encuentra el coraje, la sabiduría y la fuerza de voluntad para construir tu día en base a tu respuesta.

Al final, no es lo que dices, sino cómo pasas tu tiempo lo que cuenta. Si quieres hacer algo, encontrarás una manera; si no, encontrarás una excusa.

3. El tiempo para hacer lo que realmente importa.

Identifica qué es lo más importante para ti. Deshazte de los compromisos que no sean esenciales. Elimina todo lo que puedas de todo lo demás. No pierdas el tiempo, y no te arrepientas por ello.

La marca de una persona exitosa es la capacidad de dejar de lado las cosas “poco importantes” para poder lograr las más vitales primero.Cuando estás claro sobre tus prioridades, puedes organizarlos sin dolor en el orden correcto y deshacerte de las actividades y compromisos que no ayudan a las que están en la parte superior de tu lista.

4. El espacio para SER, sin preocupaciones innecesarias.

Si piensas, y piensas, y piensas, pensarás una y mil veces que no eres feliz, y ni una sola vez que sí. Preocuparte no borra los problemas de mañana, borra la paz y el potencial de hoy. Deja de sobre-pensar todo. La vida es demasiado corta.

Tus más grandes limitaciones son las que creas en tu mente. Las mayores causas de tu infelicidad son las falsas creencias que te rehúsas a dejar ir. Eres capaz de mucho más de lo que piensas, imaginas, haces o eres. Así y todo, te convertirás en lo que habitualmente contemplas, así que despeja tu mente y deja que tus esperanzas (y no tus miedos) le den forma a tu futuro. ¿Cómo? Medita. Corre. Libera tu mente.

5. Permiso para ser imperfecto a medida que creces.

Puede que no estés donde quieres estar todavía, pero si lo piensas, ya no estás donde una vez estuviste tampoco. Tienes una buena razón para creer que puedes confiar en ti mismo en tu camino hacia adelante. No porque siempre hayas tomado las decisiones correctas,sino porque sobreviviste a las malas, y diste pequeños pasos en la dirección correcta.

Enfócate en las cosas correctas y sólo haz lo mejor que puedas. No permitas que el estrés y el auto-odio te lesionen. Todo es como es. No hay ninguna razón para dejar que te destruya. Respira. Deja que cada momento sea lo que tenga que ser. Lo que tenga que ser, llegará a ti, lo que no, no. Y recuerda que un gran regalo no siempre estará envuelto como esperas.

6. Tranquilízate con ser SUFICIENTE.

Dite a ti mismo: “Yo soy SUFICIENTE”. Acepta tus defectos. Admite tus errores. No te escondas y no mientas. Lidia con la verdad, aprende las lecciones, soporta las consecuencias de la realidad, y sigue adelante. Tu verdad no te penalizará. Los errores no te lastimarán. La negación y el encubrimiento lo harán. Las personas imperfectas y vulnerables son hermosas y agradables. Las mentirosas y farsantes no. Cada ser humano hermoso está hecho completamente de defectos, cosidos con buenas intenciones y con acabados únicos.

Tú eres TÚ por una razón. Ignora las distracciones. Escucha tu voz interior. Métete en tus asuntos. Mantén tus mejores deseos y tus más grandes metas cerca de tu corazón, y dedícales tiempo todos los días. No tengas miedo de caminar solo, y no tengas miedo de disfrutarlo. No dejes que la ignorancia, el drama, o la negatividad de nadie te descarrilen de tu verdad.

7. Las relaciones correctas.

No todo el mundo apreciará lo que haces por ellos. Tiene que averiguar quien es digno de tu atención, y quien sólo se está aprovechando de ti. Si malgastas tu tiempo y energía en relaciones equivocadas, o en demasiadas actividades que te obliguen a descuidar tus buenas relaciones, puedes terminar en un tedioso ciclo de amistades fugaces, romances superficiales que son tan emocionantes como insignificantes, y con la sensación de estar preguntándote por qué siempre pareces estar corriendo en el lugar, persiguiendo afecto.

Elije por ti mismo en lugar de conformarte con los que te tratan como si fueras ordinario. Ciertamente no lo eres. Nunca te conformes con ser la “opción” de alguien cuando tienes el potencial de ser la “primera opción” de alguien. Eres la suma de las personas con las que pasas la mayor parte de tu tiempo. Si te juntas con la gente equivocada, te tirarán para abajo, pero si te juntas con la gente adecuada, te ayudarán a crecer en tu mejor yo. Las personas CORRECTAS para ti amarán todas las cosas de ti, cosas por las que las personas EQUIVOCADAS se sienten intimidadas; es por eso que lo tienes que tener en cuenta.

8. Auto-educación.

Como dijo una vez Mahatma Gandhi: “Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir por siempre.” La vida es un libro y los que no se educan a si mismos leerán solo unas cuantas páginas. Entre más sepas, mejor vivirás. Punto.

Toda la educación es auto-educación. No importa si estás sentado en un aula de la universidad o en una cafetería. Nosotros no aprendemos nada que no queramos aprender. Aquellos que se toman el tiempo y la iniciativa de buscar el conocimiento en su tiempo libre son los únicos que obtienen la verdadera educación en este mundo. Echa un vistazo a cualquier académico, empresario o personaje histórico famoso que puedas imaginar. Educación formal o no, descubrirás que él o ella es un producto de la auto-educación continua.

9. Una oportunidad para tocar sus sueños.

Todos soñamos, pero no de la misma manera. Demasiadas personas sueñan sólo de noche en la tranquilidad de su propia mente, y luego se despiertan para descubrir que todo era una ilusión. No seas uno de ellos. Sueña durante el día. Sé una de esas las personas que sueñan con los ojos bien abiertos, y trabajan para hacerlos realidad.

Descansa cuando estés cansado, pero no te rindas. Nunca sabes lo que hay a la vuelta de la esquina. Podría ser todo por lo que has estado trabajando, o podría ser simplemente otra marca en tu viaje. De cualquier manera, cuando te mantienes poniendo un pie delante de otro, un día, el siguiente paso que darás será el que te lleve a tu meta.

10. La libertad de expresar toda tu verdad.

Las mayores y más gratificantes experiencias en la vida no se pueden ver ni tocar. Deben ser sentidas con el corazón de adentro hacia afuera. No hay nada más inspirador que la complejidad y la belleza de los sentimientos del corazón humano. Tristemente, muchas personas dejan que el miedo a ser juzgados los entumezca y los silencie. Sus pensamientos y sentimientos más profundos a menudo no son expresados, y por lo tanto apenas entendidos.

NO dejes que la gente invalide o minimice lo que sientes. Si sientes algo, lo sientes y es real para ti. Nada de lo que diga nadie tendrá el poder de invalidar eso, nunca. Nadie más vive en tu cuerpo, o ve la vida a través de tus ojos. Nadie más ha vivido tus experiencias. Y por eso, nadie más tiene derecho de juzgar cómo te sientes. Tus sentimientos son importantes. No dejes que nadie te haga creer lo contrario.

Fuente: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10154436218285510&set=a.10150128763980510.400931.779085509&type=1&theater

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